Ubicada sobre la transitada Av. Luis Alberto de Herrera, esta vivienda presentaba una configuración desarticulada y múltiples falencias estructurales. El proyecto se desarrolló en dos etapas (2019 y 2021) y abordó un acondicionamiento integral.
Se realizaron refuerzos estructurales importantes, reconfigurando completamente los espacios interiores para lograr mayor funcionalidad y coherencia espacial. Se renovaron a nuevo los baños y la cocina, incorporando materiales contemporáneos y soluciones eficientes. A nivel de albañilería se trabajó sobre muros, revestimientos y terminaciones generales.
Uno de los puntos clave fue el diseño de una fachada pensada para brindar privacidad, sin sacrificar iluminación ni apertura hacia el exterior. La combinación de materiales y ritmo compositivo se integra al tejido urbano con una impronta renovada y discreta.